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Masculinidades: en Suecia como en América
19 febrero, 2014
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¿Cómo trabajan en Suecia los temas de masculinidades? En uno de los países con mejores índices de igualdad de género en varias áreas, Hugo Huberman y Jens Klitgaard relatan visitas a organizaciones de hombres que trabajan por la igualdad y la salud reproductiva masculina. Nada muy distinto a lo que se ve en América Latina: la igualdad abordada desde el punto de vista masculino aún es una tarea pendiente para nuestras sociedades.

hug1Por Hugo Huberman y Jens Klitgaard, desde Estocolmo

COMUNICAR IGUALDAD- Luis Lineo habla castellano, fue cooperante en Nicaragua. Ahora es voluntario en Hombres por la Igualdad Suecia y punto focal de Men Engage.

Actualmente está de licencia paternal con su bebé a cuestas. La ley de licencias de maternidades y paternidades compartidas en Suecia es clara: plantea 480 dias que pueden ser tomados por madres o padres. Sin embargo, los datos de Hombres por la Igualdad Suecia dicen que la estructura cultural sigue intacta: aunque vimos muchos padres con carros de bebés o portando a sus ninxs en mochilas, más de 3/4 de los días que habilita la ley los toman las madres y hay un grupo de hombres que no pide ningún día.

En Hombres para la Igualdad nos recibe Luis junto a Anna Lindqvist y Jonas Lemon. La tradición de ”sin zapatos de calle se cumple”: todo el mundo en medias. Y es suave , bonito, respetuoso. Hoy trabajan en la organización entre 10 y 12 personas , algunxs voluntarixs, otrxs ful time y con contrato. Las similitudes con nuestro Lazo Blanco son increíbles: mientras nuestra organización nació después de la matanza de 14 mujeres en el ’89 en Montreal, Hombres para la Igualdad nació en repudio a las violaciones masivas de la guerra de Bosnia en 1993.

Entre el 2005 y 2006 se afianzaron dentro de las comunidades y hoy tienen 13 grupos locales, agrupando alrededor de 500 hombres y mujeres, además de programas sólidos en Rusia y África. Uno de los ejes de su trabajo son los jóvenes. Tienen un foro de chat para jóvenes masculinos de 12 a 18 años, abierto cada jueves dos horas, con tutores virtuales para conversar sobre sus problemas. Otro área de trabajo es un programa de sensibilizacion llamado Libres de violencia, programa dirigido a hombres y mujeres, están comenzando con la Campaña de Paternidad Men Care que hacemos en Latinoamerica. También, y en forma muy similar a como desarollamos nuestro trabajo aquí en Argentina, vienen haciendo talleres para madres y padres sobre crianzas formando multiplicadorxs.

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Aunque estamos ante culturas tan diversas, los procesos que se están dando en Suecia son paralelos a los que vamos desarollando en América: la articulación de las organizaciones de mujeres y grupos GLTTB; abordar el tema de las masculinidades desde las paternidades; trabajar con lxs jxvenes como una opción que hemos tomado muchos grupos, en gran medida como eje de la prevención.

Actualmente, están realizando una investigación sobre masculinidades y politicas públicas en alianza con el gobierno. Nos surge entonces la pregunta del millón: ¿Cómo puede ser que un país vendido al exterior como el Estado más desarollado en politicas de equidad de género no tenga politicas de involucramiento de hombres? Han tenido reuniones con el Ministerio de Igualdad que mostró interes por los grupos de padres y madres y por el Programa Libres de violencia pero aún ven lejos la posibilidad de que los hombres sean puestos en juego en las políticas de igualdad.

El movimiento de hombres por la igualdad en el mundo está activo, es diverso y plural , y, más allá de los contextos culturales, propone líneas de trabajo similares. Ojalá podamos entender la necesidad de esa diversidad y pluralidad de intereses sin vedetismos ni hombres sabios, sólo andando el camino por hacer que es mucho y recién empezamos.

El cuidado de la salud reproductivahu3

Rinkeby, alrededores de Estocolomo. El metro nos trae hacia un espacio diferente, se fueron acabando los ojos azules, las caras duras, los abrigos caros. Mientras avanzamos en el trayecto, los colores se oscurecen, las batas femeninas se hacen plurales, muchas mujeres con su shador nos muestran su fe. Bajamos y los olores recrudecen, café, té, swharma, y las tiendas de ropas tradicionales. Todo tiene tendencia a la mezcla. Hay zonas oscuras, canchas de futbol, frío y edificios bajos.

Se ven hombres y mujeres, jóvenes y niñxs de Somalia, Irak, Iran, Rusia, Etiopía, y lxs refugiadxs de Siria. Conforman uno de los dos barrios más pluriculturales de Estocolmo. Damos vueltas y vueltas y no encontramos la clínica de salud sexual masculina que venimos a visitar, el tiempo pasa y no queremos llegar tarde. Nadie sabe lo que les preguntamos. Sin embargo, todo llega: un pequeño y disimulado cartel anuncia Järva Mansmottagning. Tocamos el timbre y nos reciben Erik Gustavsson y Matias Garzón, los dos enfermeros que forman parte del equipo de profesionales de la clínica.

El lugar es muy cálido: las paredes blancas y no hay ningún anuncio que connote la atención de la salud sexual masculina y la prevención de hiv. En la recepción hay un cartel anunciando el listado de los idiomas en que se puede recibir atención a través de un/a traductor/a: castellano, kurdo, rumano, dari, persa, somalí, turco, francés, polaco, ruso, árabe, chino y más.

hu2Comenzamos la entrevista. La clínica funciona desde el 2003 primero con financiamiento externo y actualmente del gobierno regional. Eric y Matias nos cuentan la frustración con que los hombres consultan sobre su falta de deseo sexual o erección y la carga que esto implica en sus vidas afectivas. Es necesario que estas consultas no queden expuestas a la estigmatización comunitaria. Por eso la concepción y la metodología de intervención son precisas. El sustento cultural de las ”disfunciones sexuales” es un arma ( textual) de doble filo, esta invisivilizada y dá pánico, más en culturas migrantes como las ya nombradas.Todo es respeto y bienestar dentro de la clínica.

El protocolo de la primera entrevista no incluye ninguna pregunta sobre la salud sexual del consultante. Sin embargo, en un ámbito de profunda intimidad sobreviene la pregunta que abre el juego: ¿Como anda usted con su mujer? Allí comienza un camino de intimidad y encuentro entre lxs diferentes profesionales y lxs consultantes. El trabajo es individual, no hay grupos, y se complementa con talleres de prevención de hiv y salud sexual reproductivas en escuelas y organizaciones en la comunidad donde sí se trabaja con grupos y se anima a jóvenes y hombres a la consulta. Muchos hombres migrantes, especialmente de Africa, descubren que son hiv positivos en la clínica; dentro de la misma no se brinda el tratamiento sino informacion de donde dirigirse.

Nos invitan a pasar a la ”sala del condón”, una pequeña habitación de un metro por un metro llena de estantes con los condones más diversos y diferentes, tamaños, formas y usos diferentes. Esta sala nace de la demanda del consultante generada por los procesos que se dan en la clínica. Atienden 3000 hombres por año, la institución es la única del país y están intentando generar recursos para abrir sucursales, pero queda claro que no les resulta facil.

Hablar de derechos sexuales masculinos suena incómodo. No implica dejar de lado el trabajo de ampliar la plataforma de derechos sexuales femeninos; sólo nos espera un largo camino de mayor entendimiento sobre la urgencia de que los hombres nos hagamos cargo de una salud sexual
integral, afectiva e informada.

El abrazo de la despedida es profundo, quedamos en seguir intenando este abordaje holístico de la salud de los varones . Esta clínica que nos abrió sus puertas muestra las oportunidades que van surgiendo, muchos hombres de estas comunidades migrantes lo saben: la información duele pero es necesaria para poder estar sano.

Red de Salud Sexual de Suecia

 

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1 comment

  1. Isidoro Bergoglio

    “EL POBRE LOBO SIEMPRE SERÁ FEROZ SI SOLO ESCUCHAMOS A CAPERUCITA CONTAR SU VERSIÓN DE LA HISTORIA”.
    (POR UN PERIODISMO Y UNA POLÍTICA OBJETIVAS E INCLUSIVAS).
    No caigamos en las garras del feminismo más cruel. El feminismo que incluso se hace cargo de las “otras masculinidades” y baja línea silenciando con hasta con amenazas, es el más perverso de todos.