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Adopción: “Es muy fuerte el deseo de la maternidad para ambos grupos de mujeres”
5 junio, 2012
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Por Sandra Chaher

La antropóloga Mónica Tarducci publicó a fines del 2011 el libro La Adopción- Una aproximación desde la Antropología del Parentesco en el que investiga las características de la adopción en Misiones: su rapidez, el vínculo con el tráfico y la trata de personas, el estigma de las mujeres que dan a sus hijas e hijos en adopción, y el rol de los medios y de las y los intermediarios. Una de las conclusiones es que falta un abordaje del tema como problemática social y desligado de miradas esencialistas sobre la maternidad.

COMUNICAR IGUALDAD– Cuando se habla de adopción de niñas y niños en Misiones se piensa casi inevitablemente en un proceso ilegal, vinculado probablemente al tráfico de personas. Trámites muy rápidos, probablemente con dinero mediante que se supone destinado a la “compra” de niñas y niños, que evitan los largos tiempos a que está sometida una familia que desea adoptar en cualquier otro lugar del país.

Esta imagen y estigma de la adopción en Misiones, que se fue construyendo a lo largo del tiempo y muy apoyada en relatos mediáticos, fue la que sedujo a un grupo de antropólogas e investigadores liderados por Mónica Tarducci que entre los años 2006 y 2009 realizaron varias investigaciones de campo en la zona. El equipo -completado por Marcelo Zelarallán, Lorena Guzzetti, Marlene Russo, Mariela Pena y Sabina Regueiro- trató de contrastar estigma con realidad y se encontró con no pocas sorpresas que fueron plasmadas en el libro La adopción- Una aproximación desde la Antropología del Parentesco, presentado hace pocas semanas en la Librería de las Mujeres. En esta entrevista, Tarducci desgrana los hallazgos realizados.

– ¿Cuáles fueron los hallazgos inesperados de la investigación?

– Nosotras empezamos la investigación un poco seducidas por lo que apareció en los medios de comunicación en relación a la desaparición y el tráfico de niños. Esto tiene que ver con que desde los países hegemónicos se largan agendas que transforman en prioritarios temas que hasta ese momento no lo eran. Y en este caso, después del Protocolo de Palermo, y con la existente trata de personas, se ve que hay una superabundancia de tratamiento periodístico y mediático de este tema. Y muchas veces con pocas pruebas. En el caso de los niños, lo que nosotras decimos es que siempre existió la adopción en Misiones por carriles no habituales: una adopción directa que no es ilegal pero si ilegítima. La ley de adopción argentina dice que un niño puede ser adoptado si está en situación de abandono –por ejemplo la madre y el padre no lo visitaron durante un año-, cuando es huérfano, y también hay una cláusula que dice que cuando existe la voluntad expresa de la madre de darlo en adopción porque por diferentes razones no lo quiere o puede criar. Lo que pasa es que el camino correcto sería que ella le diera ese niño al Estado y no en forma directa a otra mujer.

– ¿Y por qué esta forma de adopción directa se produce sólo o fundamentalmente en Misiones?

– Misiones siempre fue un lugar querido para adoptar porque hay niños rubios. Tradicionalmente tuvo una inmigración del Este de Europa más concentrada que en otras zonas del país. Entonces, en la época en que la adopción se ocultaba, tener un niño que no fuera morocho, como es habitual en las situaciones de abandono, era fundamental. No hay que olvidar que la adopción permite la circulación de niños de las clases más desfavorecidas a las más favorecidas, y de los países pobres a los ricos, siempre hay una escalera ascendente para ese niño o niña. Y a eso se le suma que, ante la importante demanda en la zona, los jueces hacen más rápido el trámite de adopción.

– Pero una adopción directa ya por definición sería rápida, ¿verdad?

– Sí, ya de por sí es un proceso mucho más rápido que el habitual, pero en Misiones es aún más rápido. Uno de los fantasmas de este tema es que los niños “se venden”, algo que se presta a equívoco también entre los padres ausentes, que aparecen cuando la madre entrega al niño en adopción porque piensan que hay dinero.

– ¿Y eso es así: las madres reciben dinero por la entrega de los bebés?

– En verdad se les cobra a los futuros adoptantes por hacer las famosas carpetas para presentar ante el juez. Si yo quiero adoptar, lo más probable es que no conozca a una madre que quiera dar a su niño o niña, entonces me contacto con un estudio jurídico de Misiones y este estudio va a armar las carpetas. Como parte de este proceso, ese estudio suele pedir una donación para la familia que da el bebé, y con el prejuicio de la clase media de que la gente de menos recursos va a arrancar el carpet para hacer asado la donación siempre se efectiviza en especies: chapas para el rancho, alimentos para los otros niños… porque otro mito es que quienes dan sus hijos en adopción son madres solteras y jovencitas, pero no, la mayoría son mujeres que tienen otros hijos. Y mucha gente, aún con las mejores intenciones, y en esto incluyo a los medios, hablan de la pobreza como razón fundamental para que estas mujeres den a sus hijos en adopción. Pero no es la única causa, nadie habla de cómo surgió ese niño, ¿fue producto de una violación, por ejemplo? En las entrevistas que hicimos con estas mujeres aparecen embarazos no deseados, abusos sexuales dentro de parejas estables, embarazos con parejas circunstanciales después del Carnaval o similares, todas situaciones en las que la paternidad responsable está completamente ausente. Son madres que están solas con hijos de distintas parejas.

– Además de invisibilizar los condicionantes de género, se fue construyendo un estigma muy negativo de estas mujeres asociado a la sospecha de que podrían estar vendiendo a hijas e hijos.

– El tema de los niños y niñas está cargado de fuerte emotividad porque se interpreta que pertenece a la esfera de la naturaleza por su vínculo con la maternidad, cuando no es así. Falta una meditación más tranquila de este tema como problemática social.

– Y la situación que atraviesan las mujeres se completa con una paternidad ausente.

– Completamente. Por un lado muchos de los varones son trabajadores migrantes, entonces se ausentan, cruzan a Brasil o a otras provincias. Y después hay muchas irresponsabilidad masculina respecto de la reproducción.

– ¿Cómo se concreta el pago en especies?

– Siempre los intermediarios son los estudios jurídicos, hay muy poco contacto entre las mujeres que entregan en adopción y las parejas que adoptan. La pareja de clase media que adopta sabe todo de la parturienta, pero ésta no sabe casi nada de ellos. Hay un desbalance de poder muy impresionante. Porque además la familia adoptante tiene terror de que más adelante le reclamen el hijo. Y el estudio pide donaciones para las mujeres en base a listas que hacen ellas. Yo vi algunas de estas listas y te enternecen mucho. Me impactó particularmente un listado en el que estaba mal escrita la frase “yogurt para los chicos”, o sea para los otros chicos, era un lujo.

– Son muy impactantes los testimonios de dolor de las mujeres que dan a sus hijos e hijas en adopción.

– Es la parte que más nos costó como mujeres y feministas. Por una parte teníamos pudor de preguntarles, decíamos qué las vamos a estar hurgando, pero resulta que están muy bien aconsejadas por los abogados y hay un molde discursivo del cual es muy difícil sacarlas, lo mismo que a las adoptantes. El peso de la maternidad es tan fuerte para ambos grupos de madres… sigue muy fuerte en esta sociedad el deseo de la maternidad y la asociación mujer/madre.

Tráfico y trata

– Otro aspecto estigmatizado que aparece en el libro es el vínculo entre tráfico y adopción y la agenda política internacional sobre trata de personas.

– Cuando nos empezamos a interesar por el tema de la adopción en Misiones, se hablaba mucho de trata y tráfico de personas. Se decía que había cantidad de niños que pasaban la frontera y eran adoptados por extranjeros. Nosotras no pudimos comprobar que personas extranjeras se lleven chicos, puede haber algún caso suelto pero no tendría la dimensión que le dan los medios o las ong’s que trabajan el tema. Encontramos, por ejemplo, que las oficinas de todos los niveles –municipal, provincial y nacional- tienen algún área dedicada al tráfico de personas. ¿Y qué pasa con los chiquitos que van a la cosecha de yerba mate para ayudar a los padres y por eso dejan de ir a la escuela? ¿Qué pasa con las situaciones de abuso de las nenas en esos campamentos de trabajo? Eso no se mira. Primero, porque hablar de tráfico para el trabajo es hablar de capitalismo y nadie quiere hablar de eso.

– También enfatizan bastante en el libro el rol de los medios de comunicación en este tema.

– Los medios pueden exagerar un fenómeno y también alertar sobre situaciones de ilegalidad. Cuando hicimos trabajo de campo en Misiones, siempre se nombraba el síndrome Telenoche Investiga que le costó la cabeza a la jueza de Oberá. Pero esto tiene una duración limitada, porque una vez que la cobertura pasa al poco tiempo se vuelve a la situación habitual.

– Y el estigma que reproducen los medios, ¿lo encontraron también en las personas que trabajan con estas mujeres: asistentes y trabajadoras/s sociales, psicólogas/so, abogados/as?

– Si, nadie se acuerda de la decisión de las mujeres sobre su fecundidad ni la ausencia del Estado, Misiones es una de las provincias con menos políticas sociales. Una de las modestas proposiciones del libro es poder establecer un diálogo interdisciplinario, porque una de las cosas que me resultó muy asombrosa es que es un tema solo de abogados y cuando éstos quieren poner la interdisciplina acuden sólo a la psicología. Y después están las trabajadoras sociales, que son las que están en contacto directo con esta problemática. A mi me llamó mucho la atención que no tomaran nada de la antropología, para la cual los estudios de familia y parentesco son su objeto de estudio privilegiado.

– En relato de las mujeres que dan a sus hijas e hijos en adopción es bastante coincidente con el de muchas mujeres que deciden interrumpir un embarazo. Por lo que ustedes describen en el libro se llega a ambas situaciones por razones similares: falta de educación sexual, de anticoncepción, situaciones de violencia, ausencia del Estado.

– Exactamente. Si bien las madres adolescentes no son las que más dan a sus hijos en adopción, Misiones es una de las provincias con porcentajes más altos de embarazo adolescente. Además no baja los materiales de educación sexual integral en las escuelas. La situación es muy compleja, entonces no se la puede poner en términos de amor y maternidad como si no hubiera historia ni condiciones materiales.

sandrachaher@comunicarigualdad.com.ar/

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1 comment

  1. Texto y comentarios absolutamente al re pedo el articulo. No brinda informacion, no quita angustia a ninguna de las partes, no se explaya en la enorme ausencia del estado y deja el tema sin resolver.
    Evidentemente trabajaron con fondos publico y son parte del problema.
    Seniores hay que adoptar Ya!!!!!!!!! a los ninios en estado de indefencion independientemente de cual han sido las causas o condiciones de su gestacion y nacimiento.
    Si la madre no lo quiere o no puede o cualquiera sea la causa o excusa que expone tambien hay que coartarle la posibilidad que transforme esto en un negocio permanente.
    Donde esta el registro de las “vende chicos” propios o de su hermana o su prima.
    Donde esta el registro de ADN’s de los menores para poder detectar a presuntos padres (usualmente padres de las jovenes, padrastros, hermanos, primos y cuanto pariente inmoral y falto de escrupulos la rodean)
    Hay cientos de miles que pierden el tiempo anotandose en juzgados de la familia ineficaces ancche corruptos que esperan el contacto de uno de los estudios (si asi pueden llamarse) de abogados para hacer su negocio.
    Hablemos con soltura de un tema que en la argentina no esta ni se quiere que este resuelto y no tengamos dudas, es lo mismo en todo el tercer mundo.
    Si no porque cualquier pareja de homosexuales con plata se va al primer mundo digamos USA y elije todo lo que quiere para su hijo y se lo “fabrican” a pedido.
    Dejemonos de joder con macanas y mentiras y absurdas acusaciones de trafico si lo que en definitiva se logra es poner un ninio en una familia que efectivamente se ocupara de el!! manga de mentirosos corruptos garcas y lucradores con la desesperacion ajena. eso son~!!