Contactar comunicarigualdad@gmail.com +54-11-47726862 (de 9 a 13 hs)
Hacia la despatologización de la transexualidad
14 octubre, 2014
1

Por primera vez en la historia, la Organización Mundial de la Salud incluiría las cuestiones trans en un capítulo distinto al de “trastornos mentales y del comportamiento”, dentro de la Clasificación Internacional de Enfermedades. Sin embargo, se mantendrían algunas categorías que preocupan a activistas, sobre todo en el marco de la protección de la niñez.

Por Belén Spinettatrans1

COMUNICAR IGUALDAD- En agosto de este año, la Organización Mundial de la Salud (OMS) dio los primeros pasos hacia la despatologización de las personas trans. Fue a partir de la publicación del  Borrador Beta de la undécima revisión de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11), en el que por primera vez se quitan las cuestiones vinculadas a la salud de las personas transexuales del capítulo que refiere a trastornos mentales y de comportamiento.

En este marco, la OMS propone la inclusión de dos nuevas categorías: Incongruencia de género en la adolescencia y la adultez e Incongruencia de género en la infancia, las que formarían parte de un nuevo capítulo de la CIE-11 que referirá a “condiciones relacionadas con la salud sexual”.  Organizaciones que luchan contra la despatologización de las identidades trans celebraron estos cambios como un pequeño avance en su larga lucha.

Mauro Cabral es co-Director de GATE (Global Action for Trans* Equality), y coordinador de la iniciativa internacional de GATE sobre el proceso de reforma de la CIE. Consultado por COMUNICAR IGUALDAD, explicó que la CIE-10 está siendo revisada por la OMS, y se espera que para el 2017 ese proceso de revisión haya concluido y una nueva versión sea aprobada por la Asamblea Mundial de la Salud.

Cabral remarcó que durante más de una década la OMS ha recibido informes críticos respecto de la inclusión de las categorías diagnósticas referidas a las personas trans como trastornos mentales: trastorno de identidad de género, trastorno de identidad de género en la infancia y travestismo fetichista.Las quejas han enfatizado que esas clasificaciones vigentes en el capítulo 5, “patologizan modos de vida que varían respecto a normas culturales validadas por la medicina y por el derecho, y esa patologización es utilizada para anular o disminuir el acceso de las personas trans a derechos tales como el reconocimiento de su identidad de género y la salud integral”.

Miran el mundo, con los pies en Argentina

Para Alan Prieto, joven trans perteneciente a la organización Capicua, es necesario tener una mirada global sobre el tema: “En el marco del activismo internacional lo vemos como un avance y una buena señal porque hay que tener en cuenta que Argentina es el único país del mundo que tiene una ley de Identidad de Género que garantiza los derechos humanos y no patologiza a las personas trans. Considera que, de todas maneras, “falta mucho para seguir trabajando en los lugares en lo que se terminan escribiendo estos manuales que son los que en definitiva se utilizan a diario en los diferentes ámbitos de la salud y que repercuten en que cuando una persona trans llega a un médico no se respeten todos sus derechos”.

Remarca Alan que teniendo en cuenta la ley argentina, “claramente no tendríamos que figurar en ningún manual de diagnóstico de la OMS, ni de ninguna otra organización. Sin embargo, sostiene que frente a la realidad de que hay muchos países en el mundo en los que si no figura “la enfermedad”, el Estado no brinda la atención, algo tiene que aparecer: “Como activistas argentinos, que tenemos un marco legal que nos protege, tenemos que tener una visión más global. Lo que se busca es que los temas vinculados a nuestra salud se incluyan de la forma menos patologizante y creo que se ha ganado ese paso con el cambio de bloque en la CIE”.

trans2Por la protección de niños y niñas transgénero

Tomando en consideración las propuestas de su propio grupo de trabajo, y las propuestas recibidas por distintos colectivos activistas, la OMS está considerando eliminar todas las categorías diagnósticas presentes en la CIE-10, y reemplazarlas en la CIE-11 por dos nuevas categorías: incongruencia de género en la adolescencia y la adultez, e incongruencia de género en la infancia. Tal como queda plasmado en el Borrador Beta, estos nuevos diagnósticos no estarán en el capítulo sobre trastornos mentales, sino en un nuevo capítulo sobre salud sexual.

Para Mauro Cabral, “las nuevas categorías propuestas por la OMS son preocupantes, porque mantienen gran parte de la carga normativa asociada al trastorno de identidad de género”; sin embargo, opina que en este momento no parece posible plantear la eliminación completa de referencias relacionadas con las personas trans, debido a que los diagnósticos de la CIE son utilizados en muchos países para garantizar el acceso al reconocimiento legal de la identidad de género, a procedimientos de modificación corporal, y a la cobertura de esos procedimientos.

Las y los activistas trans que trabajan sobre despatologización están siguiendo muy de cerca el proceso de reforma de la CIE y, según remarca Mauro Cabral, en este momento están concentrando su atención en eliminar la categoría diagnóstica de “incongruencia de género en la infancia”: “Se trata de una categoría que patologiza la diversidad de género en la niñez, y que no reviste utilidad ni en términos clínicos ni en términos económicos, puesto que no hay prácticas hormonales o quirúrgicas que justifiquen su introducción,  y que cualquier necesidad de asesoramiento, contención o apoyo que requieran las/os niños/as  puede ser cubierta a través de códigos no patologizantes ya existentes en la CIE-10”.

Discutir las reformas planteadas en el marco de la OMS, no es otra cosa que discutir la necesidad de avanzar hacia el reconocimiento pleno de los derechos humanos de las personas con identidades de género disidentes.

Notas relacionadas:

Despatologizar/desjudicializar

Argentina a la vanguardia, pero retrasada en el acceso a la salud