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“Las mujeres podemos crear ámbitos donde nuestros aportes abran caminos a la equidad en todas las disciplinas”
16 julio, 2014
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Dafne Sabanes Plou y Lila Pagola son especialistas en informática y género. En esta entrevista nos ayudan a interpretar el informe “Y las mujeres… ¿Dónde están?”, presentado días atrás por el Ministerio de Ciencia y Tecnología y que pretendió dar respuestas a la ausencia de las mujeres en las carreras y la investigación informática. Las investigadoras señalan que hay imágenes negativas desde la infancia que condicionan el vínculo de las mujeres con las tecnologías, que la elección de los primeros trabajos suele estar más vinculada a la búsqueda de la vocación y de espacios amigables que al rédito económico (algo que estaría bastante garantizado en carreras informáticas), y que se debe profundizar la investigación sobre la creación y participación en juegos en línea y el género.

Por Laura Salomé Canterosentrev

COMUNICAR IGUALDAD- Dafne Sabanes Plou es comunicadora social, investigadora en temas de género, comunicación y TICs y coordinadora latinoamericana del Programa de Mujeres de la Asociación para el Progreso de las Comunicaciones. Lila Pagola es profesora de la Universidad Nacional de Villa María, especialista en diseño multimedia y capacitadora en software libre con perspectiva de género además de integrante de Wikimedia Argentina. Ambas repasan junto a Comunicar Igualdad los puntos salientes del informe Y las mujeres… ¿Dónde están?, sobre la baja presencia de las mujeres en las carreras informáticas.

-Según los resultados del informe “sólo un 34% de las y los jóvenes entrevistados entiende que los salarios de las actividades informáticas son altos”; indicando que el salario como elemento central al momento de elegir una actividad laboral es de menor importancia para las mujeres. ¿Están de acuerdo con que las mujeres no perciben la importancia del salario a la hora de elegir sus trabajos? ¿Por qué?

Lila Pagola: En el informe aparecen esas diferencias de representación respecto de los “buenos salarios” no sólo en relación a la informática, sino también a otras profesiones como la ciencia, la medicina o la docencia. Creo que el análisis es un poco más complejo, porque tiene que ver con la dificultad que tienen las y los adolescentes de proyectar su vida laboral cuando están en la escuela media, donde suele predominar el encontrar una “vocación“, o canalizar una habilidad/oportunidad del entorno más que buscar referencias fehacientes del mercado laboral. En 2012, la Universidad Nacional de Villa María realizó un estudio donde surge con claridad, que indistintamente del género, a las y los estudiantes de la escuela media les resulta sumamente distante su futuro laboral.

entrev2Dafne Sabanes Plou: Existen estudios en la actualidad, que señalan que la denominada Generación Y, jóvenes entre los 17 y los 31 años, busca lugares de trabajo donde lo que importa es el ambiente laboral, la imagen de la empresa, la gente que allí trabaja y las oportunidades de hacer carrera y lograr un balance entre vida personal y trabajo. Cuando las mujeres y los hombres jóvenes se inician en la vida laboral el salario no interesa tanto, sino que lo que importa es poder desarrollarse en un espacio en el cual las relaciones cotidianas incluyan respeto y equidad en el trato, incluyendo los salarios. Además, también existen algunos conceptos arraigados en la crianza de las mujeres por lo que se nos enseña, por ejemplo, a no ser ambiciosas. La mujer ambiciosa está mal vista, no así el varón. De modo que es muy probable que las jovencitas no demuestren sus ambiciones profesionales ni económicas al pensar en su futuro laboral.

-Según el informe, “entre las mujeres, las carreras de informática ocupan el anteúltimo lugar de preferencia y son elegidas sólo por un 2,3% de ellas” y en lo que hace a los imaginarios, las carreras de computación y programación son aquellas que menos se perciben como “adecuadas para las mujeres”. ¿Están de acuerdo con esto? ¿Cómo podría revertirse esta tendencia?

LP: El informe muestra que en Argentina hay coincidencia con las tendencias globales. En función de las repercusiones, especialmente en USA, se empezaron a introducir indicadores de género en los estudios sociales de la tecnología, y se iniciaron proyectos para revertir la tendencia. Lamentablemente, a pesar de algunos ejemplos exitosos, los efectos de estas iniciativas no han escalado suficientemente para producir cambios sensibles, y en paralelo, las TIC evolucionan rápidamente, modificando los diagnósticos iniciales y obligando al rediseño permanente de las estrategias de intervención. Sí podría decirse que las iniciativas mencionadas han logrado visibilizar el problema en alguna medida, que es el primer paso imprescindible para cualquier cambio cultural.

DSP: Si hablamos de la informática y de la programación a secas, es probable que pocos/as encuentren en estas carreras la meta de sus vidas. En Argentina ya hace varios entrev3años que no terminan de cubrirse todas las vacantes que hay en este campo laboral específico, ya sea con profesionales hombres o mujeres. Por un lado, pesan imágenes muchas veces negativas de las personas que se dedican al desarrollo de sistemas o a la computación como si fueran gente muy inteligente pero medio rara, hasta quizás peligrosa, y fuera del mundo. Por eso es muy interesante ver el cambio de imagen en series como CSI, donde las mujeres son científicas muy capaces y eficientes, que manejan tecnología aplicada a su trabajo específico. Por eso creo que es importante transformar percepciones y derribar estereotipos. Y esto debe comenzar a trabajarse desde la escuela primaria y afianzarse en la secundaria para que las elecciones profesionales dejen de estar marcadas por preconceptos y discriminaciones. Y para lograr estas transformaciones, hay que trabajar en varios niveles, desde las concepciones que están arraigadas en las familias y en el imaginario popular, como también en las propias chicas que son las que finalmente tomarán la decisión de qué carrera seguir.

-¿Están de acuerdo con la premisa que infiere el informe que dice que “los varones aceptan más riesgos en el uso de la computadora; en cambio, las mujeres se sienten temerosas; por lo que la exploración, la aventura, el experimento son vistos como aspectos característicos de los varones y ajenos a las mujeres”?

LP: La actitud de asumir más riesgos por parte de los varones -en todos los ámbitos de la vida-, forma parte de los estereotipos de género que se estimulan tempranamente en ellos, y en mucha menor medida en las mujeres, y que se manifiestan con mayor intensidad en la esfera de la técnica. En mucho casos “las mujeres se sienten temerosas” respecto del uso de una computadora, porque alguien en su entorno (familiar, escolar, laboral, etc.) ha introducido parámetros de “usos correctos“, que deben refrendar permanentemente, y a los que no pueden llegar fácilmente.

DSP: En nuestra sociedad aceptamos que los varones corran riesgos desde chicos, a las nenas las tenemos sentaditas en casa, con juegos que no exigen exposición, ni fuerza física, ni demasiada creatividad. En el ámbito del uso de computadoras, tabletas y teléfonos inteligentes creo que no hay diferencia en el uso que hacen las chicas y los varones en este momento. Todos y todas exploran, experimentan y buscan aventura, sin distinción de sexo.  Si bien los estereotipos y prejuicios continúan presentes y pueden convertirse en barreras en algún momento, no creo que esto ocurra en las generaciones jóvenes que crecen con los dispositivos tecnológicos en las manos.

entrev4-Por último, ¿qué rol consideran que tienen los denominados “juegos complejos“? ¿Es cierto que el uso de los mismos de parte de los varones los predispone a la hora de obtener ventajas comparativas al momento de adquirir habilidades asociadas a la programación y diseño de software?

LP: Si, en esto también el informe coincide con la literatura existente sobre el tema. Los juegos y el “armar y desarmar objetos” son parte de las biografías tecnológicas de muchos programadores, y parecen jugar un rol central al menos en la creación de un cierto tipo de “vínculo” con el dispositivo técnico apoyado en la experiencia lúdica en la cual no existe lo “correcto” y lo “incorrecto” por una parte, y por otra en el conocimiento guiado por la curiosidad y el placer intelectual de comprender el funcionamiento de algo complejo, y eventualmente modificarlo, “hackearlo“, apropiárselo al nivel de su funcionamiento básico, controlarlo en función de sus motivaciones. Esta representación de la informática por parte de los varones está asociada a una forma de tener poder, más allá de los “buenos salarios. Esta experiencia predispone efectivamente a quienes la han desarrollado, a relacionarse con el campo de las TIC con mayor auto-confianza para enfrentar desafíos, basada en la resolución previa con éxito de situaciones similares, y también a valorar más objetivamente el nivel de complejidad y esfuerzo que implica tener ese control.

DSP: Sé de mujeres que juegan en línea, pero debido al sexismo dominante en muchos ámbitos de juego virtual, utilizan alias neutros o directamente nombres masculinos. También en internet se dirimen espacios de pertenencia y cuestiones territoriales, se discute quien domina tal o cual ámbito o actividad. Si se le impide la entrada a las personas sólo por su sexo, habrá que crear nuevos espacios de juego donde no haya discriminación. Es cierto que son más los varones que las chicas los que se sienten atraídos por estos espacios de juego en línea. ¿Es porque predominan los juegos de guerra? Creo que son cuestiones que tenemos que estudiar más en profundidad. Hay muchas mujeres que desarrollan software, también en el ámbito del software libre y que se involucran en la creación de videojuegos. Según Siobham Reddy, directora de Media Molecule, hay que reconocer que “el desarrollo de juegos es cada vez más atractivo para las niñas como una posible carrera, ya que no sólo se trata de un computador en la esquina de la habitación, se trata de teléfonos, ordenadores portátiles y redes sociales“. O sea, hay lugar para la creación y el diseño, para la imaginación, para el movimiento, la aventura, también para el desarrollo personal. Ya no se espera un laboratorio aséptico como lugar de trabajo, sino una portátil, o una tableta y por qué no un teléfono inteligente para trabajar desde cualquier lugar. Derribar barreras implica también derribar aquellas que nos atan a espacios o territorios que pretendieron encasillarnos. Creo que las mujeres estamos en condiciones de crear nuevos ámbitos donde nuestros aportes y nuestra producción abran nuevos caminos a la equidad en todas las disciplinas.

Foto de izquierda a derecha: Dafne Sabanes P?lou y Lila Pagola.

Nota central:

¿Por qué las mujeres no se dedican a la computación?