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“Los varones deben feminizar su biografía personal”
19 noviembre, 2012
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Juliana Martínez Franzoni y Corina Rodríguez Enríquez dictaron en Buenos Aires un curso sobre sistemas de protección social y género convocadas por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT). En ese contesto, ambas especialistas en conciliación y corresponsabilidad familiar –una uruguaya y residente en Costa Rica, y la otra argentina- se refirieron a las políticas públicas sobre el tema en América Latina. 

COMUNICAR IGUALDAD- Juliana Martínez Franzoni y Corina Rodríguez Enríquez son dos de las especialistas más destacadas en el tema cuidados y corresponsabilidad en América Latina. Corina Rodríguez Enríquez es argentina, economista y cientista social, e investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y del Centro Interdisciplinario para el Estudio de Políticas Públicas (CIEPP). Y Juliana Martínez Franzoni -uruguaya de nacimiento pero que vive en Costa Rica hace diez años- es doctora en Sociología y se desempeña como investigadora del Instituto de Investigaciones Sociales (IIS) de la Universidad de Costa Rica y como docente de la Escuela de Ciencias Políticas y del Postgrado Centroamericano de Ciencias Políticas de la misma universidad.

Ambas integran el Grupo de Género y Macroeconomía de América Latina (GEM-LAC), un entramado de economistas feministas que promueve la incorporación de esta perspectiva en las agendas de los países de la región. Y hace pocas semanas participaron en Buenos Aires del dictado del taller sobre Género y Sistemas de Protección Social organizado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en colaboración con la organización Internacional del Trabajo (OIT) al que asistieron integrantes de diversos ministerios y áreas públicas de Argentina.

– ¿Cómo evaluarían la situación de las políticas públicas de corresponsabilidad familiar en el continente?

Juliana Martínez Franzoni: Que este tipo de políticas sean parte de la agenda pública es algo bastante reciente, no tiene más de cinco o seis años y fueron instaladas por las agencias de cooperación.

Corina Rodríguez Enríquez: El tema se puso en agenda a partir del Consenso de Quito, de la CEPAL, en el 2007. Y luego, en el Consenso de Brasilia se afirmó esta línea.

Martínez Franzoni: En los últimos tres años hubo tres informes regionales – en el 2009 uno de OIT y PNUD, Trabajo y Familia, hacia nuevas formas de conciliación con corresponsabilidad social;  en el 2010 de la CEPAL, ¿Qué estado para qué igualdad?; y en el 2011 del Banco Mundial- que presentan evidencia y argumentos a favor de que el nudo del vínculo entre la vida familiar y la laboral es el principal desafío de la región en su conjunto debido a los cambios profundos de las familias en las últimas décadas. Hay una importante diferencia entre lo que el Estado da y las necesidades que las familias experimentan.

– ¿Cuál está siendo la respuesta de los países frente a esta evidencia? 

Martínez Franzoni: Se está dando un proceso por el cual el tema pasa de lugar periférico a otro central en la agenda política. Hoy no hay gobierno que diga que no le interesa el tema, pero eso es distinto a que hagan algo. Una segunda cuestión es cómo abordarlo. Hay una tensión entre las respuestas para las familias y las mujeres con ayuda estatal –con lo cual el acento del cuidado sigue recayendo en las mujeres- y las ayudas para varones y mujeres que contemplan los roles del Estado, el mercado y la familia. Por ejemplo, no basta facilitar la creación de empleo para las mujeres jefas de hogar en el ámbito doméstico, porque esto vuelve a ubicar a las mujeres como únicas responsables de los cuidados. Hay algunos gobiernos que están partiendo de políticas maternalistas y luego éstas devienen en corresponsabilidad. Lograr conciliación con corresponsabilidad implica tocar diferentes dimensiones de la política pública ya existente, es una lógica muy distinta a la maternalista. Muchos de los cambios de la región de los últimos años giraron en torno a la creación de servicios de cuidado infantil y a la regulación laboral del trabajo doméstico remunerado. Esto es positivo ya que estamos en la región más desigual del planeta. Pero el reto principal es avanzar hacia la corresponsabilidad social universalista, donde la suerte de los sectores populares tenga algo que ver con los beneficios que hoy tienen los sectores medios y altos. Porque hoy las mujeres de sectores medios y altos encuentran cómo resolver el cuidado con un mercado informal de mujeres de sectores populares, pero éstas no tienen cómo resolver los mismos temas.

– En un estudio que acaba de presentar Juliana en Argentina se señala que nuestro país en comparación con otros de la región no está haciendo mucho en este tema.

Martínez Franzoni: Así es, Argentina empezó y termina la década rezagada. No se avanzó casi nada en el reconocimiento formal de derechos en este área.

Rodríguez Enríquez: No se trata de una prioridad de política pública, se lo aborda sólo en ámbitos acotados. Creo que algo tiene que ver que el movimiento de mujeres no se lo apropió como tema. Las mujeres padecemos todas las dificultades que implica la ausencia de corresponsabilidad pero no se canaliza la demanda que eso genera.

Martínez Franzoni : Sólo Uruguay en la región se planteó un  sistema nacional de cuidados. También hay algo en este sentido en Costa Rica, pero es más limitado el planteamiento, surgió como una propuesta gubernamental del partido actualmente en el gobierno que durante la campaña tomó una iniciativa de los sectores socioproductivos preocupados por tener empleo decente. En cada país fueron surgiendo de diferente forma estos temas. En Chile, por ejemplo, los avances se dieron con el gobierno de Bachelet. Y si bien parecería que allí el tema fue más tecnocrático e impuesto desde arriba, lo cierto es que las organizaciones de mujeres incidieron enormemente en la trastienda del mismo.  La sociedad civil siempre es clave en estos procesos.

-¿En Argentina, estas diferentes miradas que mencionaba antes Juliana puede ser que estén ligadas a distintos ministerios?

Rodríguez  Enríquez: Así es, el Ministerio de Desarrollo Social tiene una mirada más maternalista en relación a este tema y el Ministerio de Trabajo una más ligada a la corresponsabilidad.

Martínez Franzoni: Otro aspecto importante son las alianzas. En Uruguay, el debate sobre este tema vinculó a las organizaciones de mujeres y feministas, a las de personas adultas mayores y a las vinculadas al trabajo con la infancia. Para que el tema esté en el centro de la agenda pública es mil veces mejor tener muchos actores en desacuerdo a ningún actor y depender de un proceso tecnocrático. Es un gran reto justamente cómo sumar actores: productores, sindicatos. En países como Uruguay o  Argentina, que tienen tantos trabajadores sindicalizados sería importante que tomaran el tema como efecto demostración para los demás. Una de las explicaciones por las que Argentina y Uruguay no muestran en este tema tantos cambios como Chile tiene que ver con que muchas de las transformaciones se dieron hacia dentro de las negociaciones colectivas; el tema sería ver cómo se traslada esto a toda la población.

-Las medidas que se tomen sobre los sistemas de protección, ¿no deberían ir acompañadas de campañas para promover el debate cultural sobre el tema? Porque está aún completamente instalada la imagen de las mujeres como responsables de los cuidados.

Rodríguez  Enríquez: Yo creo que el cambio cultural sucede antes y después de las transformaciones de las normas y las prácticas. En Argentina puede ser un buen ejemplo el matrimonio igualitario donde la norma antecedió al cambio cultural pero lo promovió.

Martínez Franzoni: Así como las mujeres masculinizamos nuestra biografía laboral, los varones deben feminizar su biografía personal. Informes como el que mencionábamos de OIT y PNUD proponen instalar la idea de que ser cuidador está bueno, es cool y es un derecho que los varones se están perdiendo. Y otra idea importante es que los cuidados deben estar en manos de muchas personas para que salgan bien. Es una comunidad la que cuida. Sería interesante por ejemplo que la sociedad civil pudiera colocar ideas fuerza en las campañas electorales como sucedió en Costa Rica.

Rodríguez  Enríquez: En ese sentido, un buen ejemplo local es la Asignación Universal Por hijo, que es consecuencia de 10 años de una propuesta de ingreso ciudadano para la niñez que para las elecciones del 2007 había sido tomada por todos los partidos políticos y luego la presidenta transformó en política pública.

Martínez Franzoni: Algo que podría proponerse, por ejemplo, es que para la próxima campaña electoral todos los partidos políticos se expidieran sobre la corresponsabilidad. Un tema prioritario en Argentina dentro de esto es la regulación formal de las trabajadoras domésticas, y otro podrían ser los servicios para niñas y niños de 0 a 3 años, un sector para el cual el país actualmente también tiene una propuesta poco clara, muy asistencialista.

Foto: Izquierda Corina Rodríguez Enríquez; derecha Juliana Martínez Franzoni.

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