Contactar comunicarigualdad@gmail.com +54-11-47726862 (de 9 a 13 hs)
“La periodistas mujeres habitamos los márgenes de nuestra profesión”
16 enero, 2020
1
Laura Loncopán Berti es periodista del diario patagónico Río Negro desde 2007, en 2013 egresó del Diploma de Comunicación, Género y Derechos Humanos que dictamos en Comunicación para la Igualdad y en 2019 fue designada Editora de Género de ese diario. En este relato en primera persona cuenta su trayectoria en el periodismo feminista y los desafíos de su nueva función.

 

Mi nombre es Laura Loncopan Berti, tengo 34 años. Soy egresada de la Universidad Nacional del Comahue. Estudié la Licenciatura en Comunicación Social en esa universidad.

En 2008 comencé a capacitarme en seminarios y talleres sobre cómo abordar la práctica periodística con perspectiva de género, que no había sido parte de mi formación de grado.

En 2011 viajé por primera vez al Encuentro Nacional de Mujeres que se realizó en Bariloche (Rio Negro), junto a la Colectiva La Revuelta, cuyas intervenciones callejeras disruptivas, creativas e insolentes me ayudaron a construir palabras feministas y disidentes, a la que después se sumaron otras activistas y organizaciones.

Como parte de este recorrido en el feminismo, en 2012 hice el Diplomado en Comunicación, Género y Derechos Humanos, tres años antes del grito colectivo “Ni Una Menos” ante la expresión más cruenta de la violencia machista: el femicidio.

Soy periodista feminista. Trabajé en producción de radio, en sitios de noticias judiciales y proyectos cooperativos. Hace menos de un mes que soy editora de género del diario Río Negro, al que ingresé como pasante en 2007.

Mi función tiene, al menos, dos propósitos: exhibir las brechas que existen entre las personas por razones de género, y buscar un enfoque de derechos, libre de estereotipos, discriminación u odio. Es un abordaje transversal a todas las secciones.

El periodismo elaborado, sobre todo en los medios tradicionales, ha estado teñido de una mirada androcéntrica, que ubica al varón como la medida de todas las cosas. En lo que concierne a nuestra tarea, como la única fuente legitimada. Y no cualquiera: hombres blancos, propietarios, profesionales y heterosexuales. También han sido los que han estado en la producción de las noticias: las periodistas habitamos los márgenes.

Se trata de ver, además, cómo esas desigualdades se entrecruzan con otras vinculadas a la clase, la etnia, la edad. 

La creación del cargo está relacionada con los feminismos que en nuestro país tienen una vasta historia, no sólo de activismo en las calles sino de producción teórica y de construcción de saberes, al igual que el movimiento LGBTIQ+.

Es un deber para los medios de comunicación no incurrir en ningún tipo de estigmatización o sesgos. No sólo porque es una garantía de calidad: el periodismo feminista suma preguntas, agrega datos e incorpora protagonistas antes soslayados.  También es un imperativo legal. La violencia mediática contra las mujeres está descripta en la ley 26.485, sancionada en 2009.

Lo que más me entusiasma de este nuevo rol es la posibilidad de abrir camino, acertar, pifiarla muchas veces, y seguir la huella que trazaron las periodistas que me antecedieron y que con prepotencia continúan mis compañeras. Menos mal que tengo fuego.

 

Deja una respuesta

1 comment

  1. Me interesa lo que estas haciendo. Soy lic.en Relaciobes Humanas y. He realizado diplomatura sobre violencia. Te felicito por tu empuje .ñ